Una calle tal vez podría haber sido el lugar, pero en este caso no!!! El encuentro se realizo en un bar del centro de Buenos Aires, ella con su morral azul esperaba ansiosa en la primer mesa del bar leyendo un libro que aun recuerdo “poesías para no asomarse a la ventana y gritar viva Perón!” Sí, efectivamente fue en otra época, él se aproximaba a la puerta del bar, con su pancarta doblada, seguramente venia de alguna manifestación. Al cruzar su mirada con la de ella ambos rieron, se acercó a su mesa, apoyó la pancarta en una silla vacía y se sentó esbozando una fuerte risotada, en un segundo lograron ser el centro de atracción de todo el bar. Un par de chicas de la vida los observaban mientras se pintaban y comentaban la situación. Las risas crecían, todo se tornaba bastante absurdo, dos personas riendo a carcajadas, una pancarta, un libro y todos mirándolos serios, con cara de no saber nada. Hasta que por fin llegó el momento, ella secó sus lágrimas provocadas por tanta risa, tom...
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